Grave indiferencia del gobernador de Chiapas a lucha por sus derechos y la defensa de la salud pública de 9 enfermeras en huelga de hambre

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Rebelión Este Comité de Derechos Humanos de Base de Chiapas Digna Ochoa continúa manifestando su preocupación por la vida, salud y el clima de criminalización impulsada por el gobierno de Chiapas en contra de ahora 9 enfermeras en huelga de … Sigue leyendo

A cien años, dialéctica de la constitución

El pasado domingo cinco de febrero se conmemoró los cien años de la promulgación de la constitución que hoy nos rige, un día que pasó desapercibido por gran parte de nuestra sociedad, salvo contadas y raquíticas conmemoraciones oficiales. El olvido institucional fue casi planeado para desmoronar el análisis histórico y la reflexión sobre nuestro desarrollo como comunidad.

La política de erosión cultural e histórica ha tenido ya sus resultados fehacientes, tanto así que el 68% de los mexicanos no conocen el día de la promulgación de nuestra carta magna, y el 70% no conoce el contenido de la misma, así lo revela la reciente encuesta del periódico el Financiero publicada el pasado dos de febrero.

Un panorama así en la conciencia colectiva de nuestro México es preocupante y más cuando estamos a un año de un proceso electoral que promete ser un punto nodal en el cambio o continuidad de la actual política económica privatizadora.

La toma de decisiones democráticas con base en la valoración de una u otra opción política hacen necesario el conocer nuestro México, teniendo un buen comienzo por conocer nuestra constitución, un documento fruto del proceso revolucionario que siete años atrás había iniciado como respuesta a la opresión, miseria y desigualdad que imponía el régimen porfirista.

La Constitución del diecisiete reflejaba los intereses y anhelos de las amplias capas de la sociedad mexicana, una revolución democrática, antifeudal y esencialmente antiimperialista se hacía notar en los postulados que recogía la carta magna.

Los postulados nacionalistas de nuestra constitución fueron la piedra angular sobre la que se erigió una nueva política económica contraria al porfirismo; durante décadas el nacionalismo revolucionario permeó en nuestra sociedad, teniendo como base la participación del Estado en la economía como vía necesaria para desarrollar la industria y el mercado interno, las décadas de mediados del siglo pasado son referentes de progreso y desarrollo por tal política económica.

Tras la traición al ideario revolucionario cometido por los neoliberales, quienes arribaron al poder durante la década del ochenta, la orientación fue privatizar y reducir el papel del Estado en la economía, llevando así a nuestro México a una subordinación y dependencia cada vez mayor al capital extranjero, por lo que hoy día tenemos un panorama similar a los años del porfirismo.

Ante esta situación, nuestro pueblo poco a poco está tomando conciencia de lo inviable de las tesis del neoliberalismo, el discurso de libre mercado simplemente fue una farsa para entregar la riqueza nacional a grandes monopolios, por ello cada día se despierta la conciencia al identificar que el discurso de los neoliberales se agotó. La derecha no tiene discurso a futuro, porque no tienen futuro en una realidad donde cada vez se agudizan las contradicciones de intereses entre la mayoría del pueblo mexicano y la minoría acaudalada.

El 2018 es el año de la elección nodal, una nueva conflagración se ve a la vista, pero a diferencia de la revolución de 1910, ésta se aproxima de manera no violenta; nuestra sociedad a pesar de desconocer nuestra constitución y sus principales postulados teóricos, en su vivencia diaria toma conciencia de la necesidad de caminar por un sendero distinto al de las privatizaciones, ideas que se generan por el progresivo aumento de la pobreza y la violencia en los últimos gobiernos nacionales.

Al igual que hace cien años las condiciones materiales de desigualdad nos hacen tomar conciencia en proscribir el actual entreguismo a las transnacionales, en liberarnos de las instituciones internacionales de financiamiento y buscar nuestro camino propio de desarrollo nacional. Ante esta necesidad y como correspondencia a la actual situación, el proyecto de Andrés Manuel López Obrador camina de la mano de la esperanza de millones de mexicanos.

La lucha contra la miseria y la opresión de hace un siglo dio como resultado una de las constituciones socialmente más avanzadas de su tiempo, la lucha por desterrar al actual régimen excluyente dará necesariamente normas que garanticen las actuales aspiraciones de un pueblo cansado de la miseria impuesta.

Rememorar la constitución de 1917 es afianzar la idea de que el pueblo siempre tiene a su alcance la modificación de su gobierno, el 2018 se aproxima, es tiempo de organizar la batalla.

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223152

Vídeo: Mexicanos forman ‘muro humano’ en frontera con EEUU –

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Miles de mexicanos formaron el viernes un ‘muro humano’ en la frontera con EE.UU. en protesta contra la enorme barrera que planea construir allí Donald Trump.

De esta manera, los mexicanos expresaron su rechazo al muro que el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, prevé construir en la frontera México-EE.UU. para impedir el paso de indocumentados y cuyo costo, según el magnate inmobiliario, lo deberían pagar los mismos mexicanos.

Origen: Vídeo: Mexicanos forman ‘muro humano’ en frontera con EEUU – HispanTV, Nexo Latino

El muro de Trump obliga a México a mirar al sur

Hispantv

La máxima atribuida al ex presidente mexicano Porfirio Díaz, respecto a la cercanía con su vecino del norte “Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” se hace presente más de un siglo después, para resumir la situación actual que vive el pueblo mexicano con las medidas económicas, migratorias y políticas tomadas por el mandatario estadounidense Donal Trump.

Como cruel paráfrasis, en este año 2017, encontramos a este Pobre México tan lejos de Dios y tan cerca de un Donald Trump, decidido a ampliar un muro de segregación que separe aún más las sociedades de Estados Unidos y México y con ello bloquear la posibilidad del ingreso de miles de inmigrantes, en busca de mejores condiciones de vida allende el Río Bravo del Norte.

El Muro de Trump es lisa y llanamente, la expansión de una construcción que comenzó a ser levantada bajo el gobierno del demócrata Bill Clinton el año 1994, en el marco de la denominada Operation Gatekeeper – Operación Guardian – con el declarado objetivo de detener la ola migratoria que venía desde el sur del continente, atrayendo al “sueño estadounidense” a cientos de miles de hombres y mujeres de América Central y México, principalmente.

Un muro sin color político

La Operation Gatekeeper, bajo la administración Clinton, significó el crear la primera etapa constructiva de este muro, que recorriera toda la frontera sur estadounidense con México, de tal forma de unir a esa estructura, la acción de patrullas fronterizas y el uso de los más adelantados ingenios tecnológicos en materia de vigilancia fronteriza. Hasta hoy, los sectores construidos son aquellos que dividen a California del estado mexicano de Tijuana, Arizona de Sonora, Nuevo México de Baja California y Texas de Chihuahua y Coahuila. Muro que bajo las administraciones del republicano George W. Bush y el demócrata Barack Obama significaron duplicar su extensión, hasta llegar a los 2.500 kilómetros actuales.

Un muro dotado de luces de altísima potencia, radares, sensores electrónicos, cámaras de visión nocturna, detectores de movimiento, junto a la puesta en marcha de un cuerpo de elite militar, entrenados en materias de combate a la inmigración y a los cuales se les dotó de patrullas todoterreno, helicópteros y facultades legales que han merecido la repulsa de organizaciones de defensa de los derechos humanos. Todo ello unido a las políticas de deportación que significaron expulsar del país a tres millones de personas. El planeamiento de la segregación no distingue colores políticos en Estados Unidos, no hay diferencias entre demócratas y republicanos cuando llegar la hora de encontrar culpables de la violencia, del narcotráfico, del desempleo.

En 23 años de vida este muro, en un total de límites fronterizos terrestres entre México y Estados Unidos de 3.240 kilómetros, se ha cobrado la vida de 11.500 inmigrantes. Un promedio de 500 muertes anuales, ya sea a manos de los guardias fronterizos estadounidenses, los asesinatos a manos de las mafias que obtienen jugosas ganancias al cruzar gente por la frontera y que los abandonan al ser descubiertos. Muertes por deshidratación al cruzar el desierto que separa ambos países, ahogados en los cursos de ríos o asfixiados durante el cruce en vehículos abarrotados de hombres mujeres y niños.

Para aquellos, que sólo hace un par de meses conmemoraban los 27 años de la caída del Muro de Berlín el año 1989, como uno de los grandes triunfos de la democracia occidental, olvidan con pasmosa facilidad que las muertes originadas por el muro de segregación estadounidense ha generado, en este casi cuarto de siglo, 40 veces más muertes que los 28 años del Muro de Berlín. Hoy, tras el primer mes de gobierno de Donald Trump, la política de segregación ha cobrado nuevos bríos pero, insisto, no es una política nueva, es simplemente la verbalización más estruendosa de lo que los gobiernos demócratas y republicanos venían haciendo. La idea hoy es construir otros mil kilómetros de muros y vallas, haciendo más difícil el ingreso a Estados Unidos, generando para ello un marco legal duro y restrictivo, que implique la deportación de millones de personas.

Donald Trump sostiene que va a construir su muro, que en un porcentaje importante ya es una realidad, lo que implica, en esencia, ampliarlo y para ello gastará varios miles de millones de dólares bajo el supuesto, que ese costo, deberá reembolsarlo la víctima principal de esta política racista: México. En declaraciones efectuadas a la cadena ABC News el magnate sostuvo: ““Todo se nos reembolsará, en una fecha posterior, con cualquier transacción que hagamos con México. Sólo le digo que habrá un pago, que sucederá de alguna forma, quizás una forma complicada, lo que estoy haciendo es bueno para Estados Unidos, también va a ser bueno para México. Un México muy estable y muy sólido”; hasta ahora, más allá de negativas respecto a hacerse cargo del pago de su propia soga para ahorcarse, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto no ha sido capaz de enfrentar con dignidad esta altanería de Trump.

Lo novedoso de la medida del magnate devenido presidente, de impedir el ingreso de inmigrantes, expulsar a otros, es unir a lo sostenido, la decisión de revisar el Tratado de Libre Comercio firmado con México. Es decir, un paquete explosivo que ha generado la justa indignación del pueblo mexicano, que con su movilización está obligando, muy a su pesar al débil e indigno gobierno de Enrique Peña Nieto, a mostrarse más resuelto en sus reclamos contra Washington. Donald Trump seguirá haciendo lo que gobiernos anteriores han efectuado, seguir construyendo y extendiendo lo que ya está en pié. Tal vez lo amplie hasta cubrir toda la frontera con México, lo hará más alto, dotado de mayor vigilancia, el uso de drones y contratar más guardias fronterizos, con medidas más duras, pero nada que México no esté sufriendo ya.

Entonces, si esta conducta de Estados Unidos respecto a México en materia migratoria y de control fronterizo tiene ya casi un cuarto de siglo y ha significado un férreo control de la “border patrol”, la muerte de 11.500 inmigrantes y una imagen mostrada como negativa de nuestros inmigrantes por la sociedad estadounidense ¿qué lo hace diferente con Donald Trump? El análisis discursivo ayuda en resolver esta interrogante y esa exploración muestra que Donald Trump, a diferencia de sus antecesores tiene escaso filtro, cero diplomacia y ningún interés en respetar a su vecino y menos aún a los pueblos que conforman Latinoamérica, que es el origen del grueso de los inmigrantes, preponderantemente centroamericanos y mexicanos. Y eso lo dice no a sotto voce o haciéndose el presidente amigable de Latinoamérica, no, Trump dice que desprecia a sus vecinos del sur y no lo oculta y lleva adelante sus medidas así sea calificado como payaso, loco o déspota.

Donald Trump se ha encargado una y otra vez de expresar su desprecio a los mexicanos y con ello al mundo latino. Para Trump los mexicanos “no son nuestros amigos. Nos está ahogando económicamente”. “Cuando México nos manda gente, no nos mandan a los mejores. Nos mandan gente con un montón de problemas, que nos traen drogas, crimen, violadores…”.”No quiero nada con México más que construir un muro impenetrable y que dejen de estafar a EE.UU”. “México no se aprovechará más de nosotros. No tendrán más la frontera abierta. El más grande constructor del mundo soy yo y les voy a construir el muro más grande que jamás hayan visto. Y adivinen quién lo va a pagar: México”. Ese es el sentir de Donald Trump, sin ambigüedad alguna.

No cabe duda que estas referencias, dichas una y otra vez, reiteradas y reafirmadas cada vez con más virulencia, no pueden generar más que la indignación y el levantamiento unánime de nuestros pueblos. Un mínimo de dignidad así lo exige, incluso a presidente de características tan genuflectas como el mandatario mexicano, que en su propia casa recibió al otrora candidato presidencial Donald Trump para que le dijera en su cara, frente a todo el mundo que México debería pagar el muro que él construiría para impedir su ingreso a su país. Trump, sin obtener respuesta alguna de Peña Nieto, le dijo, en su propia cara, que era un indeseable, que Estados Unidos estaría mejor sin una relación con este vecino pobre y sinvergüenza que sólo se aprovechaba de los tratados comerciales, que para los ciudadanos estadounidenses no tenían beneficio alguno. Pero, no sólo eso, que esa condición además tenía una imposición, construir sus propias cadenas y grilletes. Una vergüenza nacional y regional indudable, que obliga a todo un continente a responder en forma digna, soberana y valiente a Trump.

Nuestro norte es el sur

Para analistas del continente y en especial mexicanos, como Alejandro Gutiérrez Castañeda del medio azteca Proceso, “Inevitablemente, México y Estados Unidos seguirán siendo vecinos, pero el gobierno de México ya no podrá recurrir a la retórica política acomodaticia de llamarnos “socios estratégicos” o “países amigos”, porque está claro que no lo son, y que es hora de guardar en el cajón el lenguaje político habitual, además del cambio de políticas, estrategias y planes. También será oportuno revisar las alianzas o planes que se hacen con otros países, por cierto, prácticamente todos mantuvieron un temeroso silencio ante lo que pasa México con Trump, sobre contadas excepciones. Fue un silencio que se volvió, incluso, en cómplice de las políticas de Trump”. Efectivamente, esta conducta se mantuvo durante las primeras semanas de asumir Donald Trump, que ha ido sufriendo ligeras pero significativas variaciones de condena a la conducta imperial del mandatario estadounidense.

La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y su primer mes de mandato ha hecho realidad aquellas premoniciones, que hablaban de un período de abierta incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre México y Estados Unidos, sobre todo en el aspecto comercial, que implica el hecho que México destina el 80% de sus exportaciones al mercado estadounidense. Esa realidad ha obligado a la nación azteca a mirar otros horizontes, a dejar de pensar y soñar con el norte y repensarse en la región de la cual nunca debió haber salido: Latinoamérica y en ese plano, para sortear las amenazas del Muro y la nueva política de aranceles que quiere implementar Trump, la ejecución del denominado proyecto Transísmico es una excelente alternativa en la búsqueda de nuevos mercados para el rico mercado mexicano.

Un proyecto interesante que implica construir un corredor ferroviario y vial entre el Golfo de México y el Océano pacífico en la parte más angosta del territorio mexicano. Un canal “seco” que implicaría construir líneas ferroviarias para el transporte de mercancías y una autopista de alta velocidad. En la necesaria inversión de este megaproyecto, México puede tener en perspectivas socios que estarían dispuestos a entrar en un mercado como el mexicano: potencias como China y la Federación Rusa e incluso la República islámica de Irán que ya ha generado importantes acuerdos comerciales con países como Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador entre otros. Recordemos que el tránsito entre los océanos Atlántico y Pacífico está en el centro de acuerdos comerciales latinoamericanos como es el caso del canal de Nicaragua con aportes chinos y proyectos que implican igualmente a Guatemala. Frente a un panorama adverso las oportunidades pueden fijarse en otras latitudes.

La solidaridad regional se ha dejado sentir con fuerza, con expresiones de apoyo de mandatarios de espectros políticos diversos, pero que ven en la política de Estados Unidos una amenaza a todo el continente. Así, Evo Morales de Bolivia se ha unido a Mauricio Macri, Presidente de Argentina en sus expresiones de solidaridad, apoyo y crítica a las políticas migratorias y económicas estadounidenses respecto a México. El canciller ecuatoriano Guillaume Long, por su parte, preocupado también por la suerte de un millón de ecuatorianos residentes en Estados Unidos ha declarado que “es importante que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe – CELAC – puedan alzar su voz en común frente a la política migratoria de Trump”.

Nuestro continente requiere alzar su voz, expresar su indignación frente a la conducta impresentable del presidente estadounidense. Políticos y ciudadanía dando a conocer su rechazo a un mandatario racista. México a su vez, tiene el deber de exigir a sus políticos y mandatario dar dura lucha a esta conducta imperial estadounidense. Obligar a Peña Nieto a mirar más al sur, que a ese norte “revuelto y brutal” que lo desprecia”. Lo que sostengo implica y obliga, sobre todo, ir al fondo de las razones que inducen a millones de seres humanos a emigrar, a buscar mejores perspectivas de vida allende sus países. Pero, no podemos quedarnos en el diagnóstico sino que trabajar por solucionarlas, con cirugía mayor en la gobernabilidad de nuestros pueblos, en la erradicación de conductas nocivas como la corrupción y el contubernio negocios y política. Si ello no es así, el Rio Bravo del Norte seguirá siendo cruzado por millones de espaldas mojadas.

Resulta paradójico, que en el marco de la globalización, que suponía ampliaría las relaciones entre los países, abriría las fronteras, permitiendo así el libre flujo de seres humanos, lo único que tiene esa libertad en este tercer lustro del siglo XXI son los capitales financieros. Ellos se mueven sin restricciones. Viajan de país en país sin pedir permiso, sin mostrar pasaportes y sin que se considere que color de piel, que raza, que ideología o que religión posee. No hay muros que lo detengan y sobre eso, Donald Trump sabe mucho.

Fuente original: http://www.hispantv.com/noticias/opinion/333450/articulo-mexico-muro-trump-pena-nieto

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223102

EE.UU-México. El muro de Trump obliga a Mèxico a mirar al Sur

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Por Pablo Jofré Leal, Hispan TV, Resumen Latinoamericano, 17 febrero 2017.-La máxima atribuida al ex presidente mexicano Porfirio Díaz, respecto a la cercanía con su vecino del norte “Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos” se hace presente más de un siglo después, para resumir la situación actual que vive el pueblo mexicano con las medidas económicas, migratorias y políticas tomadas por el mandatario estadounidense Donal Trump.

Como cruel paráfrasis, en este año 2017, encontramos a este Pobre México tan lejos de Dios y tan cerca de un Donald Trump, decidido a ampliar un muro de segregación que separe aún más  las sociedades de Estados Unidos y México y con ello bloquear la posibilidad del ingreso de miles de inmigrantes, en busca de mejores condiciones de vida allende el Río Bravo del Norte.

 El Muro de Trump es lisa y llanamente, la expansión de una construcción que comenzó a ser levantada  bajo el gobierno del demócrata Bill Clinton el año 1994,  en el marco de la denominada Operation Gatekeeper – Operación Guardian –  con el declarado objetivo de detener la ola migratoria que venía desde el sur del continente, atrayendo al “sueño estadounidense” a  cientos de miles de hombres y mujeres de  América Central y México, principalmente.

 

Un Muro Sin Color Político

 La Operation Gatekeeper,  bajo la administración Clinton, significó el crear la primera etapa constructiva de este muro, que recorriera toda la frontera sur estadounidense con México, de tal forma de unir a esa estructura, la acción de patrullas fronterizas y el uso de los más adelantados ingenios tecnológicos en materia de vigilancia fronteriza. Hasta hoy, los sectores construidos son aquellos que dividen a California del estado mexicano de Tijuana. Arizona de Sonora, Nuevo México de Baja California y Texas de Chihuahua y Coahuila. Muro que bajo las administraciones del republicano George W. Bush y el demócrata Barack Obama significaron duplicar su extensión, hasta llegar a los 2.500 kilómetros actuales.

 

Un muro dotado de luces de altísima potencia, radares, sensores electrónicos, cámaras de visión nocturna, detectores de movimiento, junto a la puesta en marcha de un cuerpo de elite militar, entrenados en materias de combate a la inmigración y a los cuales se les dotó de patrullas todoterreno, helicópteros y facultades legales que han merecido la repulsa de organizaciones de defensa de los derechos humanos. Todo ello unido a las políticas de deportación que significaron expulsar del país a tres millones de personas.  El planeamiento de la segregación no distingue colores políticos en Estados Unidos, no hay diferencias entre demócratas y republicanos cuando llegar la hora de encontrar culpables de la violencia, del narcotráfico, del desempleo.   

 

En 23 años de vida este muro, en un total de límites fronterizos terrestres entre México y Estados Unidos de 3.240 kilómetros,  se ha cobrado la vida de 11.500 inmigrantes. Un promedio de 500 muertes anuales, ya sea a manos de los guardias fronterizos estadounidenses, los asesinatos a manos de las mafias que obtienen jugosas ganancias al cruzar gente por la frontera y que los abandonan al ser descubiertos. Muertes por deshidratación  al cruzar el desierto que separa ambos países, ahogados en los cursos de ríos o asfixiados durante el cruce en vehículos abarrotados de hombres mujeres y niños.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/02/17/ee-uu-mexico-el-muro-de-trump-obliga-a-mexico-a-mirar-al-sur/

Vergüenza diplomática

Son los más colonizados de todos los ciudadanos en este gran enclave colonial posmoderno que se sigue llamado México. El susto que manifiestan las clases altas y medio altas es de otra índole de el de quienes han sido pollos subterráneos, invisibles, calladitos y aguantadores. Los primeros creen que basta con los negocios y hábitos trasplantados de allá para acá y de acá para allá como la montaron en Houston, La Jolla, Miami o donde quiera que las rentas sean altas, como nuestros pirrurris de exportación que reinan en los condominios de lujo de Central Park. Bilingües hasta el piquito, basta hojear su prensa social y del corazón, sus redes ídem, sus códigos de consumo y pensamiento, su caló y su estilacho, para comprobar que viven, o creen vivir, en otra parte. En el colonialismo, como en todo, hay de clases a clases. Los colonizados que piden unidad en torno a su poder son beneficiarios directos de la colonización estadunidense, sus promotores, cómplices, mayordomos. Sus valedores.

Estudiaron o se entrenaron allá. No como los jardineros, jornaleros e intendentes que aprendieron acá a cosechar y trapear, y cuando les tocó cruzar la frontera se llevaron sus conocimientos de clase explotada, marginada, expulsada. El gobierno y la publicidad patronal les hicieron creer que allá era como acá, pero mejor, y que éramos socios. Tuvimos un presidente que condecoraba al migrante del año, al que más duro había trabajado para los vecinos del norte. Paternalismo rascuache. Que ahora los patrones de Washington les jalen el tapete los agarró descolocados. La siesta del Libre Comercio ya había durado mucho, y fue una auténtica fábrica de multimillonarios Forbes. Se confiaron.

La simbiosis colonizada empresarios-gobierno fue total: ideológica, económica, legislativa, intelectual. ¿Con qué cara pueden hablar hoy de identidad? Ya soñaban con libre comercio transpacífico, pastoreado siempre por Washington para tranquilidad del gobierno mexicano y los inversionistas que creyeron nadar de muertito. A tal grado que el Estado descuidó su embajada y sus consulados del norte, o mandó mercaderes y aprendices. ¿Cómo que a cada rato no hay embajador en Estados Unidos? Qué raro. ¿Será que se creyeron que no hacía falta, pues el propio gobierno federal se añadió al país vecino, una anexión venturosa? De ahí la cínica declaración del más reciente de los cancilleres improvisados que han encabezado la diplomacia mexicana, de que llegó al cargo para aprender. Y le pagamos por el aprendizaje, cuando debía ser al revés.

Pero tampoco se culpará de todo al patético canciller por andar penando en los pasillos de Washington a ver si lo pelan, viene con ánimo de colaboración. Ni al más reciente agente del neoliberalismo desnacionalizador, el que ocupa la secretaría de Economía. Son últimos eslabones de una triste sucesión de listos a los que les vieron la cara de tontos, desde el salinismo, y con ellos a todo el país. Ya ni ofende que el presidente yanqui se queje de que les hemos visto la cara, hemos abusado de su buena fe y toda esa cháchara, siendo todo lo contrario. Es un modelo prístino del newspeak orwelliano, y sobre todo del método Goebbels-Bannon. La mentira es la nueva verdad.

La colonización autista de los de arriba es impermeable a la evidencia y la conveniencia de Latinoamérica. Ellos más bien se disponen a dejarse obligar a sellar nuestra frontera, muro de por medio con todos esos países a los cuales pertenecemos. Para así quedar más solos que la una. Encerrados. Y esto sí es kafkiano. El agrimensor vejado a las puertas de un castillo al que nunca lo dejarán entrar. ¿No dijeron los ideólogos de la neocolonización –los mismos que marchan de pronto por la unidad y sacan el Himno Nacional de sus estadios– que la vocación de México era Norteamérica?

Desmantelaron una tradición diplomática de pensadores, escritores, servidores públicos (¡y diplomáticos!) que nos honraron con actos de valentía, probidad, compromiso y generosidad en las noches fascistas de Europa y Sudamérica, en la contención nuclear, la no intervención, las terceras vías, los procesos de paz y reconciliación con estos países hermanos a los que después les dimos la espalda. Diplomáticos que defendían a México a la hora de sus decisiones soberanas y ante los engaños, traiciones y amenazas foráneas que, no nos hagamos tontos, siempre han venido del mismo lugar.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2017/02/13/opinion/a08a1cul

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223014

¿Cuántos seres humanos fueron masacrados en Nayarit por el helicóptero de La Marina?

Cuando vi el video del ametrallamiento desde un helicóptero contra un domicilio en un fraccionamiento de la ciudad de Tepic, Nayarit la semana pasada, no creí que se estuviera dando en México; pensé que se estaba pasando un corto de la guerra de Vietnam o de Yugoslavia donde los ejércitos yanquis masacraban a guerrilleros que defendían a sus pueblos ante la invasión. Sin embargo pronto me enteré que sucedía en México, que antes se había registrado en otros lados y que era un aviso de que todos los mexicanos luchadores sociales con dignidad –sobre todo ahora que se busca aprobar un ley protectora del ejército y la armada- deberíamos batallar con más intensidad pero cuidándonos de asesinos, los militares disfrazados o no, de policías.2. Por ello aplaudo la convocatoria del EZLN a la Campaña mundial: “Frente a los muros del capital: la resistencia, la rebeldía, la solidaridad y el apoyo de abajo y a la izquierda”, cuyo objetivo es “llamar a la organización y la resistencia mundial frente a la agresividad de los grandes dineros y sus respectivos capataces en el planeta, y que aterroriza ya a millones de personas en todo el mundo”. “Hay que organizarse. Hay que resistir. Hay que decir “no” a las persecuciones, a las expulsiones, a las cárceles, a los muros, a las fronteras. Y hay que decir “no” a los malos gobiernos nacionales que han sido y son cómplices de esa política de terror, destrucción y muerte. De arriba no vendrán las soluciones, porque ahí se parieron los problemas”.

3. También aplaudo a López Obrador –único político electoral que hasta ahora parece una real oposición- al exigir que el gobierno aclare las esos asesinatos y muchos más. Yo jamás he sido electorero ni he militado en algún partido que lo fuera, pero AMLO –dentro de sus limitaciones y errores al nombrar a Esteban Moctezuma y al empresario Romo; además, por las brutales represiones y asesinados de la clase gobernante- sigo pensando en que vale la pena apoyar lo positivo. ¿En última instancia a qué movimiento de masas de izquierda –en décadas- no he apoyado directamente? El secretario de Gobernación, el tal Osorio Chong, para amarrar su candidatura presidencial, hace esfuerzos indecibles para defender al gobierno de Peña.

4. Si desde un helicóptero lanzan toneladas de metralla los militares contra una casa rodeada de otras para asesinar a “los delincuentes”, pues hay que pensar hasta dónde llega el salvajismo del gobierno al que no le importa asesinatos de niños, de ancianos, de mujeres. Parece que lo importante es aniquilar a los enemigos lo demás son “daños colaterales”. El panista Calderón colocó al ejército en las calles y el priísta Peña busca superarlo en número de asesinatos, pues los 120 mil muertos con el primero entre 2006 y 2012, fácilmente serán “poca cosa”. Por eso Peña declaró ayer que en México no hay crisis sino un gran reto para seguir avanzando en todos los niveles que se ha hecho hasta hoy.

5. Yo también le tengo desconfianza al lopezobradorismo porque tengo la convicción de que -aunque no quiera- tendrá que negociar con los poderos empresarios, con el imperialismo, con los partidos políticos y la iglesia. Pero creo que no hay de otra ante la terrible debilidad e inconsecuencia de la izquierda radicalizada. Si logra la Presidencia AMLO quizá se abra una coyuntura para crecer como movimiento y si por órdenes empresariales reprime a los que estaremos en la calle, entonces muchas ideas cambiarán. Pero desaprovechar el trabajo de 17 años de López Obrador es un terrible desperdicio. Los que llevamos décadas estamos viejos para “vender las nalgas”; posiblemente moriremos ametrallados en la casa por un helicóptero de la armada.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

México / Convocatoria del EZLN: LOS MUROS ARRIBA, LAS GRIETAS ABAJO (Y A LA IZQUIERDA).

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LOS MUROS ARRIBA,

 LAS GRIETAS ABAJO (Y A LA IZQUIERDA).

Febrero del 2017.

La tormenta en nuestro caminar.

Para nosotras, nosotros, pueblos originarios zapatistas, la tormenta, la guerra, lleva siglos.  Llegó a nuestras tierras con la patraña de la civilización y la religión dominantes.  En ese entonces, la espada y la cruz desangraron a nuestra gente.

Con el paso del tiempo, la espada se modernizó y la cruz fue destronada por la religión del capital, pero se siguió demandando nuestra sangre como ofrenda al nuevo dios: el dinero.

Resistimos, siempre resistimos.  Nuestras rebeldías fueron suplantadas en la disputa entre unos contra otros por el Poder.  Unos y otros, arriba siempre, nos demandaron luchar y morir para servirlos, nos exigieron obediencia y sometimiento bajo la mentira de liberarnos.  Como aquellos a quienes decían y dicen combatir, vinieron y vienen a mandar.  Hubo así supuestas independencias y falsas revoluciones, las pasadas y las por venir.  Los de arriba se turnaron y se turnan, desde entonces, para mal gobernar o para aspirar a hacerlo.  Y en calendarios pasados y presentes, su propuesta sigue siendo la misma: que nosotras, nosotros, pongamos la sangre; mientras ellos dirigen o simulan dirigir.

Y antes y ahora, olvidan ellos que no olvidamos.

Y siempre la mujer abajo, ayer y hoy.  Incluso en lo colectivo que fuimos y somos.

Pero los calendarios no sólo trajeron dolor y muerte para nuestros pueblos.  Al expandir su dominio, el Poder creó nuevas hermandades en la desgracia.  Vimos entonces al obrero y al campesino hacerse uno con nuestro dolor, y yacer bajo las cuatro ruedas del carromato mortal del Capital.

Conforme avanzó el Poder en su paso por el tiempo, más y más crecía el abajo, ensanchando la base sobre la que el Poder es Poder.  Vimos entonces sumarse a maestros, estudiantes, artesanos, pequeños comerciantes, profesionistas, los etcéteras con nombres diferentes pero idénticos pesares.

No bastó.  El Poder es un espacio exclusivo, discriminatorio, selecto.  Entonces las diferencias fueron también perseguidas abiertamente.  El color, la raza, el credo, la preferencia sexual, fueron expulsadas del paraíso prometido, siendo que el infierno fue su casa permanente.

Les siguieron la juventud, la niñez, la ancianidad.  El Poder convirtió así a los calendarios en materia de persecución.  Todo el abajo es culpable: por ser mujer, por ser niñ@, por ser joven, por ser adulto, por ser ancian@, por ser human@.

Pero, al expandir la explotación, el despojo, la represión y la discriminación, el Poder también amplió las resistencias… y las rebeldías.

Vimos entonces, y ahora, levantarse la mirada de muchas, muchos, muchoas.  Diferentes pero semejantes en la rabia y la insumisión.

El Poder sabe que sólo es lo que es sobre quienes trabajan.  Los necesita.

A cada rebelión respondió y responde comprando o engañando a los menos, encarcelando y asesinando a los más.  No teme sus demandas, es su ejemplo el que le causa horror.

No bastó.  De dominar naciones, el Poder del Capital buscó poner a la humanidad entera bajo su pesado yugo.

Tampoco fue suficiente.  El Capital pretende ahora manejar a la naturaleza, domarla, domesticarla, explotarla.  Es decir, destruirla.

Siempre con la guerra, en su avance destructor el Capital, el Poder, demolió primero feudos y reinos.  Y sobre sus ruinas levantó naciones.

Luego devastó naciones, y sobre sus escombros erigió el nuevo orden mundial: un gran mercado.

El mundo entero se convirtió en un inmenso almacén de mercancías.  Todo se vende y se compra: las aguas, los vientos, la tierra, las plantas y los animales, los gobiernos, el conocimiento, la diversión, el deseo, el amor, el odio, la gente.

Pero en el gran mercado del Capital no sólo se intercambian mercancías.  La “libertad económica” es sólo un espejismo que simula acuerdo mutuo entre quien vende y quien compra.  En realidad, el mercado se basa en el despojo y la explotación.  El intercambio es entonces de impunidades.  La justicia se transformó en una caricatura grotesca y en su balanza siempre pesa más el dinero que la verdad.  Y la estabilidad de esa tragedia llamada Capitalismo depende de la represión y el desprecio.

Pero no bastó tampoco.  Dominar en el mundo material no es posible si no se domina en las ideas.  La imposición con religiones se profundizó y alcanzó a las artes y las ciencias.  Como modas de vestir, surgieron y surgen filosofías y creencias.  Las ciencias y las artes dejaron de ser lo distintivo de lo humano y se acomodaron en un estante del supermercado mundial.  El conocimiento pasó a ser propiedad privada, lo mismo que la recreación y el placer.

El Capital, así, se consolidó como una gran máquina trituradora, usando ya no sólo a la humanidad entera como materia prima para producir mercancías, también a los conocimientos, a las artes, … y a la naturaleza.

La destrucción del planeta, los millones de desplazados, el auge del crimen, el desempleo, la miseria, la debilidad de los gobiernos, las guerras por venir, no son producto de los excesos del Capital, o de una conducción errónea de un sistema que prometió orden, progreso, paz y prosperidad.

No, todas las desgracias son la esencia del sistema.  De ellas se alimenta, a costa de ellas crece.

La destrucción y la muerte son el combustible de la gran máquina del Capital.

Y fueron, son y serán inútiles los esfuerzos por “racionalizar” su funcionamiento, por “humanizarlo”.  Lo irracional y lo inhumano son sus piezas claves.  No hay arreglo posible.  No lo hubo antes.  Y ahora ya tampoco se puede atenuar su paso criminal.

La única forma de detener la máquina es destruirla.

En la guerra mundial actual, la disputa es entre el sistema y la humanidad.

Por eso la lucha anticapitalista es una lucha por la humanidad.

Quienes todavía pretenden “arreglar” o “salvar” al sistema, en realidad nos proponen el suicidio masivo, global, como sacrificio póstumo al Poder.

Pero en el sistema no hay solución.

Y no bastan ni el horror, ni la condena, ni la resignación, ni la esperanza en que ya pasó lo peor y las cosas no harán sino mejorar.

No.  Lo cierto es que se va poner peor.

Por esas razones, más las que cada quien agregue de sus particulares calendarios y geografías, es que hay que resistir, hay que rebelarse, hay que decir “no”, hay que luchar, hay que organizarse.

Por eso hay que levantar el viento de abajo con resistencia y rebeldía, con organización.

Sólo así podremos sobrevivir.  Sólo así será posible vivir.

Y sólo entonces, como fue nuestra palabra hace 25 años, podremos ver que…

“Cuando amaine la tormenta,

 cuando la lluvia y fuego dejen en paz otra vez la tierra,

 el mundo ya no será el mundo, sino algo mejor.”

-*-

La guerra y los muros de afuera y de adentro.

Si antes el sufrimiento causado por la guerra era patrimonio exclusivo del abajo mundial, ahora ensancha sus calamidades.

Sobre cada rincón del planeta, el odio y el desprecio pretenden destruir familias, comunidades enteras, naciones, continentes.  No es necesario ya haber cometido un delito o ser presunto criminal, basta ser sospechoso de ser humano.

Provocada por la codicia del gran dinero, la pesadilla actual pretende ser cobrada a quienes la padecen.  Las fronteras ya no sólo son líneas punteadas en los mapas y garitas aduanales, ahora son murallas de ejércitos y policías, de cemento y ladrillos, de leyes y persecuciones.  En todo el mundo de arriba, la caza del ser humano se incrementa y se festina en competencias clandestinas: gana quien más expulse, encarcele, confine, asesine.

Como llevamos diciendo desde hace más de 20 años, la globalización neoliberal no trajo el surgimiento de la aldea planetaria, sino la fragmentación y disolución de los llamados “Estados-nación”.  Llamamos entonces, y ahora, a ese proceso con el nombre que mejor lo describe: “guerra mundial” (la cuarta, según nosotr@s).

Lo único que se mundializó fue el mercado y, con él, la guerra.

Para quienes hacen funcionar las máquinas y hacen nacer a la tierra, las fronteras siguieron y siguen siendo lo que siempre han sido: cárceles.

Nuestra afirmación provocó entonces, hace dos décadas, sonrisas burlonas de la intelectualidad internacional encadenada a viejos y caducos dogmas.  Y esos mismos hoy tartamudean ante una realidad frenética, y, o ensayan viejas recetas, o se mudan a la idea de moda que, tras una compleja elaboración teórica, esconde lo único verdadero: no tienen ni la más remota idea de lo que pasa, ni de lo que sigue, ni de lo que antecedió a la pesadilla actual.

Se lamentan.  El pensamiento de arriba les prometió un mundo sin fronteras, y su resultado es un planeta atiborrado de trincheras chovinistas.

El mundo no se transformó en una gigantesca megalópolis sin fronteras, sino en un gran mar sacudido por una tempestad que no tiene precedentes de igual magnitud.  En él, millones de desplazados (a quienes, con rubor mediático, se les unifica bajo el nombre de “migrantes”) naufragan en pequeñas barcas, esperando ser rescatados por el gigantesco navío del gran Capital.

Pero no sólo no lo hará; él, el gran Capital, es el principal responsable de la tormenta que amenaza ya la existencia de la humanidad entera.

Con el torpe disfraz del nacionalismo fascista, los tiempos del oscurantismo más retrógrada vuelven reclamando privilegios y atenciones.  Cansado de gobernar desde las sombras, el gran Capital desmonta las mentiras de la “ciudadanía” y la “igualdad” frente a la ley y el mercado.

La bandera de “libertad, igualdad y fraternidad” con la que el capitalismo vistió su paso a sistema dominante en el mundo, es ya sólo un trapo sucio y desechado en el basurero de la historia de arriba.

Al fin el sistema se desemboza y muestra sus verdaderos rostro y vocación.  “Guerra siempre, guerra en todas partes”, reza el emblema del soberbio buque que navega en un mar de sangre y mierda.  Es el dinero y no la inteligencia artificial la que combate a la humanidad en la batalla decisiva: la de la supervivencia.

Nadie está a salvo.  Ni el ingenuo capitalista nacional, que soñaba con la bonanza que le ofrecían los mercados mundiales abiertos, ni la conservadora clase media sobreviviendo entre el sueño de ser poderosa y la realidad de ser rebaño del pastor en turno.

Y ni hablar de la clase trabajadora del campo y la ciudad, en condiciones más difíciles si posible fuera.

Y, para completar la imagen apocalíptica, millones de desplazados y migrantes agolpándose en las fronteras que, de pronto, se volvieron tan reales como los muros que, a cada paso, interponen gobiernos y criminales.  En la geografía mundial de los medios de comunicación y las redes sociales, los desplazados, fantasmas errantes sin nombre ni rostro, apenas son un número estadístico que muta su ubicación.

¿El calendario?  Apenas un día después de la promesa del fin de la historia, de la solemne declaración de la supremacía de un sistema que otorgaría bienestar a quien trabajara, de la victoria sobre el “enemigo comunista” que pretendía coartar la libertad, imponer dictaduras y generar pobreza, de la eternidad prometida que anulaba todas las genealogías.  El mismo calendario que anunciaba apenas ayer que la historia mundial recién empezaba.  Y resulta que no, que todo no era sino el preludio de la más espantosa pesadilla.

El capitalismo como sistema mundial colapsa, y, desesperados, los grandes capitanes no atinan a dónde ir.  Por eso se repliegan a sus guaridas de origen.

Ofrecen lo imposible: la salvación local contra la catástrofe mundial.  Y la pamplina se vende bien entre una clase media que se difumina con los de abajo en sus ingresos, pero pretende suplir sus carencias económicas con refrendos de raza, credo, color y sexo.  La salvación de arriba es anglosajona, blanca, creyente y masculina.

Y ahora, quienes vivían de las migajas que caían de las mesas de los grandes capitales, ven desesperados cómo también contra ellos se levantan los muros.  Y, el colmo, pretenden encabezar la oposición a esa política guerrera.  Así vemos a la derecha intelectual hacer gestos de contrariedad e intentar tímidas y ridículas protestas.  Porque no, la globalización no fue el triunfo de la libertad.  Fue y es la etapa actual de la tiranía y la esclavitud.

Las Naciones ya no lo son, aunque aún no se hayan percatado de ello sus respectivos gobiernos.  Sus banderas y emblemas nacionales lucen raídos y descoloridos.  Destruidos por la globalización de arriba, enfermos por el parásito del Capital y con la corrupción como única señal de identidad, con torpe premura los gobiernos nacionales pretenden resguardarse a sí mismos e intentar la reconstrucción imposible de lo que alguna vez fueron.

En el compartimento estanco de sus murallas y aduanas, el sistema droga a la medianía social con el opio de un nacionalismo reaccionario y nostálgico, con la xenofobia, el racismo, el sexismo y la homofobia como plan de salvación.

Las fronteras se multiplican dentro de cada territorio, no sólo las que pintan los mapas.  También y, sobre todo, las que levantan la corrupción y el crimen hecho gobierno.

La bonanza posmoderna no era sino un globo inflado por el capital financiero.  Y vino la realidad a pincharla: millones de desplazados por la gran guerra llenan las tierras y las aguas, se amontonan en las aduanas y van haciendo grietas en los muros hechos y por hacer.  Alentados antes por el gran Capital, los fundamentalismos encuentran tierra fértil para sus propuestas de unificación: “del terror nacerá un solo pensamiento, el nuestro”.  Después de ser alimentada con dólares, la bestia del terrorismo amenaza la casa de su creador.

Y, lo mismo en la Unión Americana, que en la Europa Occidental o en la Rusia neo zarista, la bestia se retuerce e intenta protegerse a sí misma.  Encumbra ahí (y no sólo ahí) a la estupidez y la ignorancia más ramplonas y, en sus figuras gobernantes, sintetiza su propuesta: “volvamos al pasado”.

Pero no, América no volverá a ser grande de nuevo.  Nunca más.  Ni el sistema entero en su conjunto.  No importa qué hagan los de arriba.  El sistema llegó ya al punto de no retorno.

-*-

Contra el Capital y sus muros: todas las grietas.

La ofensiva internacional del Capital en contra de las diferencias raciales y nacionales, promoviendo la construcción de muros culturales, jurídicos y de cemento y acero, busca reducir más aún el planeta.  Pretenden crear así un mundo donde sólo quepan los que arriba son iguales entre sí.

Sonará ridículo, pero así es: para enfrentar la tormenta el sistema no busca construir techos para guarecerse, sino muros detrás de los cuales esconderse.

Esta nueva etapa de la guerra del Capital en contra de la Humanidad debe enfrentarse sí, con resistencia y rebeldía organizadas, pero también con la solidaridad y el apoyo a quienes ven atacadas sus vidas, libertades y bienes.

Por eso:

Considerando que el sistema es incapaz de frenar la destrucción.

Considerando que, abajo y a la izquierda, no debe haber cabida para el conformismo y la resignación.

Considerando que es momento de organizarse para luchar y es su tiempo de decir “NO” a la pesadilla que desde arriba nos imponen.

LA COMISIÓN SEXTA DEL EZLN Y LAS BASES DE APOYO ZAPATISTAS CONVOCAMOS:

I.- A la campaña mundial:

Frente a los muros del Capital:

la resistencia, la rebeldía, la solidaridad y el apoyo de abajo y a la izquierda.

Con el objetivo de llamar a la organización y la resistencia mundial frente a la agresividad de los grandes dineros y sus respectivos capataces en el planeta, y que aterroriza ya a millones de personas en todo el mundo:

Llamamos a organizarse con autonomía, a resistir y rebelarse contra las persecuciones, detenciones y deportaciones.  Si alguien se tiene que ir, que sean ellos, los de arriba.  Cada ser humano tiene derecho a una existencia libre y digna en el lugar que mejor le parezca, y tiene el derecho a luchar para seguir ahí.  La resistencia a las detenciones, desalojos y expulsiones son un deber, así como deber es apoyar a quienes se rebelan contra esas arbitrariedades SIN IMPORTAR LAS FRONTERAS.

Hay que hacerle saber a toda esa gente que no está sola, que su dolor y su rabia es vista aún a la distancia, que su resistencia no es sólo saludada, también es apoyada así sea con nuestras pequeñas posibilidades.

Hay que organizarse.  Hay que resistir.  Hay que decir “NO” a las persecuciones, a las expulsiones, a las cárceles, a los muros, a las fronteras.  Y hay que decir “NO” a los malos gobiernos nacionales que han sido y son cómplices de esa política de terror, destrucción y muerte.  De arriba no vendrán las soluciones, porque ahí se parieron los problemas.

Por eso llamamos a la Sexta en su conjunto a que se organice, según su tiempo, modo y geografía, para apoyar en y con actividades a quienes resisten y se rebelan contra las expulsiones.  Sea apoyándolos para que regresen a sus hogares, sea creando “santuarios” o apoyando los ya existentes, sea con asesorías y apoyos legales, sea con paga, sea con las artes y las ciencias, sea con festivales y movilizaciones, sea con boicots comerciales y mediáticos, sea en el espacio cibernético, sea donde sea y como sea.  En todos los espacios donde nos movamos es nuestro deber apoyar y solidarizarnos.

Llegó el momento de crear comités de solidaridad con la humanidad criminalizada y perseguida.  Hoy, más que nunca antes, su casa es también nuestra casa.

Como zapatistas que somos, nuestra fuerza es pequeña y, aunque es amplio y hondo nuestro calendario, nuestra geografía es limitada.

Por eso y para apoyar a quienes resisten a las detenciones y deportaciones, desde hace varias semanas la Comisión Sexta del EZLN ha iniciado contactos con individu@s, grupos, colectivos y organizaciones adherentes a la Sexta en el mundo, para ver el modo de hacerles llegar una pequeña ayuda de modo que les sirva como base para lanzar o continuar toda suerte de actividades y acciones a favor de l@s perseguid@s.

Para iniciar, les enviaremos las obras artísticas creadas por l@s indígenas zapatistas para el CompArte del año pasado, así como café orgánico producido por las comunidades indígenas zapatistas en las montañas del sureste mexicano, para que, con su venta, realicen actividades artísticas y culturales para concretar el apoyo y la solidaridad con los migrantes y desplazados que, en todo el mundo, ven amenazadas su vida, libertad y bienes por las campañas xenofóbicas promovidas por los gobiernos y la ultra derecha en el mundo.

Eso por lo pronto.  Ya iremos ideando nuevas formas de apoyo y solidaridad.  Las mujeres, hombres, niños y ancianos zapatistas no les dejaremos sol@s.

II.- Invitamos también a toda la Sexta y a quien se interese, al seminario de reflexión crítica “LOS MUROS DEL CAPITAL, LAS GRIETAS DE LA IZQUIERDA” a celebrarse los días del 12 al 15 de abril del 2017, en las instalaciones del CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.  Participan:

Don Pablo González Casanova.María de Jesús Patricio Martínez (CNI).Paulina Fernández C.

Alicia Castellanos.

Magdalena Gómez.

Gilberto López y Rivas.

Luis Hernández Navarro.

Carlos Aguirre Rojas.Arturo Anguiano.Sergio Rodríguez Lascano.

Christian Chávez (CNI).

Carlos González (CNI).

Comisión Sexta del EZLN.

Próximamente daremos más detalles.

III.- Convocamos a tod@s l@s artistas a la segunda edición del “CompArte por la Humanidad” con el tema: “Contra el Capital y sus muros: todas las artes” a celebrarse en todo el mundo y en el espacio cibernético.  La parte “real” será en fechas del 23 al 29 de julio del 2017 en el caracol de Oventik y el CIDECI-UniTierra.  La edición virtual será del 1 al 12 de agosto del 2017 en la red.  Próximamente daremos más detalles.

IV.- También les pedimos estar atent@s a las actividades a las que convoque el Congreso Nacional Indígena, como parte de su proceso propio de conformación del Concejo Indígena de Gobierno.

V.- Convocamos a l@s científic@s del mundo a la segunda edición del “ConCiencias por la Humanidad” con el tema: “Las ciencias frente al muro”.  A celebrarse del 26 al 30 de diciembre del 2017 en el CIDECI-UniTierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, y en el espacio cibernético.  Próximamente daremos más detalles.

No es todo.  Hay que resistir, hay que rebelarse, hay que luchar, hay que organizarse.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/02/15/mexico-convocatoria-del-ezln-los-muros-arriba-las-grietas-abajo-y-a-la-izquierda/

¿Dejarán ganar y gobernar a la hija de un humilde albañil los poderosos políticos y empresarios?

1. Reconozco que López Obrador, dirigente de Morena, es el único alto político que de manera abierta -aunque tibiamente- ha apoyado la lucha magisterial, la lucha contra los gasolinazos, el combate contra la “reformas estructurales” y el castigo a todos los políticos corruptos. En los últimos días, en entrevistas, casi lo han obligado a declarase contra Trump y a fijar su posición frente a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. La semana pasada AMLO acompañó a la profesora Delfina Gómez de Texcoco, Estado de México, hija de un humilde albañil, al inicio de una precampaña electoral para la gubernatura.

2. No me imagino que una maestra de primaria de clase media baja, con muchos conocimientos en educación, pero no tantos en política, obtenga el gobierno en el estado más poblado de la República donde existe un terrible cacicazgo (el famoso grupo Atlacomulco) de millonarios que ha gobernado por más de 50 años y que hoy ocupa la Presidencia de la República. Si Delfina ganara sería un agradable sorpresa, pero al mismo tiempo sería una mentada de madre a Peña Nieto, al PRI y a sus corifeos porque pondría en inestabilidad a los grupos que han hechos grandes negocios en más de medio siglo.

3. ¿Cómo podría ganar la maestra Delfina Gómez si en el Estado de México y en las arcas presidenciales existe el dinero suficiente para comprar a todos los votantes, para entregar millonadas a los medios de información y para organizar cualquier fraude? Los trabajadores pobres y la clase media baja son ampliamente mayoritarios entre los electores y votarían por Delfina; pero en México y en todo el sistema capitalista las elecciones sólo han servido para confirmar o legalizar lo que los sectores más poderosos del país o de los estados de la República han determinado antes.

4. Aunque por convicción nunca he votado, sé por experiencia, por estudios de política, que no ha sido de otra manera (en cada elección se me refleja una mano invisible en cada urna que dirige la mano del votante a favor del personaje antes seleccionado). Si le dan el triunfo a la maestra –además de la sorpresiva “revuelta” que causaría, me haría pensar que la clase empresarial y Peña van a probar otra estrategia, que con ello al fin abrieron el camino a la Presidencia al mismo AMLO reconociendo el gigantesco desgaste que hay en el país, sobre todo por la crisis económica y las presiones del presidente Trump.

5. En México cualquier persona –hasta los hoy llamados independientes, sin partido- puede ganar una elección; el único requisito es que respete, que no se declare enemigo de la clase política y empresarial. Entre los partidos la sumisión y la disciplina es esencial. Dicen: “si no te tocó cargo hoy ya te tocará mañana, entre tanto te damos un pequeño cargo de congratulación”. Por ello los partidos siempre han puesto en primer lugar la negociación y la colaboración con el PRI y el PAN que son los partidos que el apoyo empresarial y clerical. Así que hay que estar atentos en la que pase en el Estado de México donde el candidato del PRI es hijo legítimo de Atlacomulco.

Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=222908

México. Varios miles protestan contra Trump en CDMX

trump
Emir Olivares y Enrique Méndez /    Resumen Latinoamericano / 13 de Feb 2017 .-       
Rechazan grupos estudiantiles de UNAM adhesión a #VibraMéxico
Arturo Sánchez Jiménez                
Marchan en nueve entidades contra las acciones del mandatario estadunidense
De los corresponsales
La manifestación más multitudinaria fue en Ciudad de México, con una asistencia de unas 20.000 personas, según datos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.

Foto: Reuters

Ciudadanos, estudiantes e integrantes de organizaciones civiles de nueve entidades se manifestaron ayer en repudio a las políticas, acciones y dichos del presidente estadunidense Donald Trump. En las capitales de los estados de Jalisco, México y Puebla los rectores de las universidades públicas encabezaron las protestas; en sus discursos coincidieron en que no fue un acto político.

La marcha Por Respeto a México, en Jalisco, partió de la glorieta de la Minerva al centro de la ciudad; los cerca de 12 mil asistentes, según Protección Civil estatal, estuvieron encabezados por el rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla.

En su discurso, el rector dijo que la convocatoria fue para que la sociedad se percate de la embestida contra México con las actitudes xenófobas, excluyentes y racistas del mandatario estadunidense. En Puerto Vallarta, un grupo menor también se manifestó.

Otras 2 mil personas marcharon por calles de Toluca, la capital mexiquense, y también estuvieron lideradas por el rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera Castillo. La protesta se inició en el plantel Adolfo López Mateos de preparatoria y culminó en Ciudad Universitaria.

En Puebla se juntaron dos protestas, una convocada por organizaciones de derecha en el estado y la otra por el frente civil Puebla en Lucha contra el gobierno federal. Aunque ambas iban con un mismo objetivo, manifestarse contra Trump, los primeros no dejaron hacerlo a los segundos.

El rector de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (Upaep), Emilio Baños Ardavin, ante las diferencias de los contingentes, exhortó a los grupos a respetar la diversidad de ideas.

Puebla en Lucha acusó que estas marchas convocadas por fundaciones como Mexicanos contra la Corrupción y Mexicanos Primero son una cortina de humo para frenar las movilizaciones crecientes contra el gasolinazo.

También protestaron en Monterrey, Nuevo León; asistieron unos mil ciudadanos, así como en las capitales de Sonora, Tabasco, Guanajuato, Hidalgo, Aguascalientes y en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde el número de asistentes no rebasó las 100 personas.

En la manifestación de Monterrey asistió el secretario general de Gobierno, Manuel González, y en la capital tabasqueña el convocante fue el ex candidato del PRI al gobierno del estado, Jesús Alí de la Torre, quien ahora busca ser candidato independiente.

Juan Carlos G. Partida, Javier Santos, Israel Dávila, Yadira Llaven/La Jornada de Oriente, Erick Muñiz, Cristina Gómez, René Alberto López, Carlos García, Ricardo Montoya, Claudio Bañuelos y Rubén Villalpando

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México. Varios miles protestan contra Trump en CDMX

Trump, el oportuno chivo expiatorio

Socialismo Latinoamericano

No es de Trump de quien debemos ocuparnos; es de los gobiernos de México, la partidocracia y la oligarquía, que por acción y omisión han dejado a nuestra patria en un grado de indefensión mayúsculo

Donald Trump ha manifestado con transparencia su condición de misógino, racista y xenófobo, lo que le ha merecido el repudio de una amplia mayoría de ciudadanos en Estados Unidos de América (EUA) y en gran parte del mundo.

Casi todas las políticas que está promoviendo el flamante presidente de la aún más poderosa nación del planeta están mereciendo en su país y en muchos otros el repudio social y la crítica de especialistas como Paul Krugman, premio Nobel de economía, quien calificó la propuesta de aplicar un 20% de arancel a productos importados desde México para pagar el muro fronterizo como una muestra de “ignorancia e incompetencia” por parte de la administración que encabeza Donald Trump. Cada día se suman denuncias formales y acciones de organizaciones sociales, autoridades y la propia justicia estadounidense contra las decisiones del nuevo presidente de Estados Unidos. La justicia de EUA rechazó su apelación para mantener el veto migratorio que impide la entrada en el país de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana.

Consecuencias para México

Las primeras declaraciones y actos de gobierno del presidente de EUA tienen un efecto fundamentalmente mediático, de discutible aplicación y de consecuencias negativas para México cuya dimensión aún resulta imposible establecer con certeza.

Respecto a la construcción del muro, casi un tercio de la frontera tiene muro de concreto, rejas electrificadas y cámaras de vigilancia; los dos tercios restantes poseen condiciones geográficas y climáticas que hacen casi imposible el paso­ –sin que ello haya detenido o menguado la inmigración de millones de mexicanos–. Autoridades de más de 20 localidades fronterizas estadounidenses ya se han manifestado en contra de su construcción, afirmando que su costo es exorbitante y no será eficaz en su propósito, como sí lo sería, afirman, un trabajo coordinado entre las autoridades de ambos países para garantizar la seguridad.

En relación con la salida de Estados Unidos del Tratado Transpacífico (TTP) y la posible renegociación o salida del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN), ambos casos deben ser motivo de discusión con base en información racional y comprobable sobre los perjuicios o beneficios que ambos acuerdos comerciales tienen para México. Con datos objetivos, los resultados comprobables para México del TLC firmado con EUA y Canadá hace 22 años son contundentes respecto al saldo negativo; lo que se ha logrado saber de las secretas negociaciones del TTP presagian resultados similares o peores, aunque la salida de EUA de éste por decisión de Donald Trump, lo hacen prácticamente inviable, algo sin duda benéfico para México.

La política de deportaciones que declaró Donald Trump hasta ahora no ha pasado de amenazas de muy difícil cumplimiento. Quien no amenazó pero sí deportó a cerca de 3 millones de mexicanos fue Obama, y quienes expulsaron aproximadamente a 15 millones de mexicanos han sido los gobiernos mexicanos desde 1982 a la fecha.

Trump y el establishment en EUA

La candidata a la presidencia del establishment en Estados Unidos fue Hillary Clinton. Salvo en casos específicos como el del lobby sionista, las ideas e iniciativas de Trump no promueven los intereses del establishment estadounidense en su conjunto, más bien atentan contra ellos.

Más temprano que tarde ­–de una u otra forma– es muy probable que los grupos del poder real en EUA pongan a Donald Trump a trabajar por sus intereses, como ha sido con todos y cada uno de los presidentes de Estados Unidos al margen del estilo personal de gobernar y del partido al que representen.

La unidad nacional en México

Debemos celebrar las expresiones de patriotismo que está manifestando la abrumadora mayoría del pueblo de México, pero al mismo tiempo llamar a la reflexión para evitar caer en la frustración. La grave crisis que hoy enfrentamos la enorme mayoría de los mexicanos no es consecuencia de las declaraciones y decisiones de Donald Trump. Más aun: las repercusiones negativas que pueda acarrear la concreción de las medidas por él anunciadas no son responsabilidad del gobierno de EUA, sino resultado directo de las políticas que a lo largo de las últimas cuatro décadas han aplicado los gobiernos priistas y panistas.

Sin duda lo que el gobierno de Estados Unidos decida tendrá un impacto en México; sin embargo, no está en manos de los mexicanos influir significativamente en dicho gobierno, pero sí es nuestra responsabilidad actuar en México para que el sentido y las dimensiones de ese impacto sean benéficos o lo menos perjudiciales posible.

No es de Trump de quien debemos ocuparnos; es de los gobiernos de México, la partidocracia y la oligarquía que por acción y omisión han dejado a nuestra patria en un grado de indefensión mayúsculo.

El gobierno federal mexicano –la partidocracia y los grupos de poder– pretenden usar a Trump como una oportuna excusa. La convocatoria a la unidad nacional que realiza es engañosa e inoperante. Hasta el momento, la reacción del gobierno ha sido de sumisión; se ha comportado como un subordinado del gobierno de EUA al limitarse a reaccionar a la defensiva, sin buscar alianzas estratégicas con otros países de América Latina, en primer lugar, y del resto del mundo para sumar fuerzas que permitan enfrentar los desafíos y obtener mejores condiciones de negociación.

En ese contexto, el “fenómeno Trump” debe funcionar como acicate para la organización ciudadana con el propósito de pensar y construir un proyecto para un México libre, justo y soberano en el siglo XXI.

Fuente: http://www.socialismolatinoamericano.org/trump-el-oportuno-chivo-expiatorio/

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=222867

Ejidatario y maestro del ejido Tila es secuestrado y amenazado de ser linchado por paramilitares

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