Incertidumbre después de las elecciones

Ecuador votó el domingo 19 de febrero, y aunque había mucho en juego, el clima electoral fue tranquilo. A partir del cierre de los centros de votación, el nerviosismo fue creciendo. Dependiendo de los medios, de los reportes de “boca de urna”, de la tendencia política, los estimados variaban. Normal en todo proceso electoral, hasta ese momento.

Los voceros del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador habían declarado que el mismo día de las elecciones, a partir de las 20 horas se proporcionarían resultados preliminares obtenidos con el “conteo rápido”, método que aplica una proyección matemática. A las 20 horas, la gente esperaba ansiosa los anuncios. Pero el CNE por lo “apretado” de los resultados decidió cancelar el “conteo rápido”, y en su lugar, reportar cifras exactas según avanzara el conteo de los votos. Esta decisión del CNE fue respaldada por los veedores internacionales. Pero algunos partidos políticos ecuatorianos de oposición, como CREO liderado por el banquero Guillermo Lasso, la criticaron de inmediato y llamaron a protestar frente a las sedes del CNE en Guayaquil y Quito. Querían que el CNE declarara que habría segunda vuelta, o balotaje.

El conteo de votos es accesible a los partidos políticos y al público en general en la página web del CNE. Un seguimiento de los datos demuestra el porqué de la decisión. En este momento, a las diez de la noche del lunes 20 de febrero, con el 91% de los votos contados las cifras son [1] :

Lenín Moreno, de Alianza País, tiene un 39,07% de los votos;

Guillermo Lasso, de CREO, en segundo lugar, tiene un 28,43% de los votos.

Lenín Moreno lleva una ventaja de 10 puntos porcentuales sobre el segundo candidato, pero a pesar de cumplir con ese requisito, para ganar en primera vuelta, necesita -al menos- un 40% del total de votos. Y hasta el momento, no ha conseguido ese porcentaje, aunque está muy cerca (a menos de un punto porcentual, y con un margen de error del 1-2%).

Posteriormente, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Pozo, explicó que el organismo se halla abocado a la tarea de revisar las actas con inconsistencia numéricas, y que en tres días se proporcionarán los resultados definitivos para el binomio presidencial; y entre cinco-ocho días del resto de dignatarios (asambleístas y representantes del Parlamento Andino). “Este proceso está abierto a la ciudadanía, y están invitados a participar representantes de todos los partidos políticos”, afirmó el titular del CNE.

La legalidad del proceso de votación fue respaldada por cientos de veedores internacionales, quienes también apoyaron la decisión del CNE de suspender cualquier proyección o conteo rápido, y esperar a terminar el escrutinio de todos los votos antes de dar un resultado oficial.

La reacción de los candidatos en el primer y en el segundo lugar ha sido opuesta. Mientras que Lenín Moreno ha aceptado la resolución y se muestra confiado en alcanzar el 40%; el banquero Guillermo Lasso la ha criticado, llamando a protestas callejeras; y ha dado por sentado (a pesar de que no hay resultados definitivos) que habrá segunda vuelta. Similar postura adoptó el Partido Social Cristiano, cuya candidata Cynthia Viteri está en tercer lugar.

Las sospechas de fraude de la oposición se contraponen con la evaluación unánime de los veedores de los organismos internacionales de que fue un proceso electoral correcto, e incluso ejemplar. Entre estos organismos se cuentan la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Estados Suramericanos (Unasur), la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore) y la Asociación Mundial de Organismos Electorales (AWEB). De igual manera fueron calificadas otras elecciones ecuatorianas de los últimos años. Sería oportuno que la ciudadanía recordara que las dos principales ciudades del país, Quito y Guayaquil, tienen alcaldes de partidos opositores al gobernante Alianza País, que ganaron elecciones reguladas por el mismo ente en cuestión, el Consejo Nacional Electoral.

Desde la noche del domingo, simpatizantes de CREO (el partido de Lasso) se han convocado en las sedes del CNE en Guayaquil y en Quito para “defender los votos”. El lunes, un grupo de individuos de esta tendencia intentó ingresar por la fuerza al Instituto de la Democracia, asociado al CNE en la capital de Ecuador, aludiendo a rumores (infundados) de que en el edificio habría urnas con votos, según reportó el diario El Comercio [2] . La campaña de rumores desestabilizadores también incluye una supuesta sublevación del ejército, que fue desmentida de inmediato por los mandos militares.

Se avecinan días de incertidumbre.

Notas:


[1] http://resultados2017.cne.gob.ec/frmResultados.aspx

[2] http://www.elcomercio.com

https://www.rebelion.org/noticia.php?id=223188

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